Todo por Una Manzana

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Autor: Wilbert Torre.

Ocho artistas mexicanos que se comieron Nueva York

Perfiles:

Enrique Norten-arquitecto
Magos Herrera-compositora e interprete de jazz
Víctor Rodríguez-pintor fotorrealista
Bianca Marroquín-actriz
Alondra de la Parra-conductora de orquesta
Eugenio Derbez-actor y director de teatro
José Limón-bailarín
Antonío Sánchez-baterista

Editorial Jus, noviembre de 2010

A la venta en  Donceles 66, en el centro histórico de ciudad de México (sede de Editorial Jus) y en Gandhi, librerías de Cristal, Porrúa, Educal, librerías de la UNAM, Palacio de Bellas Artes, Palacio de Minería, Conejo Blanco y Péndulo.

 Críticas y opiniones sobre Todo por una manzana:

Guillermo Osorno, editor de Gatopardo:

En estos perfiles podemos ver pasajes y un arco de tiempo tan extenso que hace que el libro adquiera una calidad  narrativa muy cercana a la novela.

Antonio Ramos, autor de El Cantante de Muertos (Almadía):

Este libro nos habla del genio de 8 artistas  en Nueva York y lo mejor de todo es que no es un elogio: Torre presenta a estos personajes de  una manera absolutamente humana, describiendo sus deseos, batallas y frustraciones. Es un  libro de las obsesiones y de la reinvención del  hombre.

El librero, en El Universal:

Combinación de semblanza, reportaje y entrevista a 8 mexicanos del mundo del
arte en Nueva York. Tan diversas sus actividades como la intensidad de los escritos, con más tono periodístico que literario. En ocasiones el autor no deja de estar más presente que los personajes, a los que insiste en atribuir rasgos no siempre positivos en su afán de humanizarlos. Torre escribe para la posteridad.

Rubén Cortés, diario La Razón:

Wilbert Torre ha escrito un libro que lo mete en la polémica más actual del periodismo: Javier Cercas (El País) ve el periodismo como un ensayo de comprensión imaginativa, y Arcadi Espada (El Mundo) cree que ello permitiría fabricar una verdad a partir de una mentira. En Todo por una manzana, Wilbert demuestra que se puede comprender sin imaginar y escribir verdades sin fabricarlas, con algo que enseñó Hemingway desde sus crónicas para Toronto Star en 1919: describiendo.

Moisés Castillo, Animal Político:

Todo por una Manzana representa una poderosa inquietud periodística de conectar el pasado con el presente; un trabajo casi faraónico de cinco años para mirar y retratar cómo ocho artistas nacionales decidieron expatriarse a Nueva York para buscar su verdad artística.

Prólogo (fragmento)

If I can make it here

 I will make it anywhere

 It is up to you

 New York, New York…

¿Quién no recuerda el estribillo principal de la canción que hizo famosa Frank Sinatra?

Han pasado más de treinta años desde que Sinatra la grabó en los años ochenta y sigue siendo el infaltable himno celebratorio de una ciudad que ha agotado las posibilidades del espíritu contradictorio: amada y odiada, sublime y horrenda, noble y tirana, bella y monstruosa, genial y absurda. El carácter indómito de la ciudad es parte sustantiva de la fascinación que sienten por ella millones de personas que han llegado a probar suerte, y se han quedado para siempre. Por ahí de la mitad de la canción emerge una frase que repiten con absoluto convencimiento muchos de quienes arriban con los bolsillos vacíos y la cabeza repleta de ilusiones: Si puedo triunfar aquí, puedo triunfar en donde sea. Decide tú, Nueva York.

          Es una de las frases más exactas que he escuchado: si puedes sobrevivir en Nueva York, una ciudad presta a devorarte y exprimirte hasta dejarte tan seco como una de esas palomas que revolotean por sus calles obscuras y sucias, estarás preparado para habitar cualquier esquina del planeta.

Este libro narra las peripecias de ocho artistas mexicanos que decidieron expatriarse a Nueva York. No es una colección de grandes éxitos, ni tampoco una antología de hombres y mujeres de éxito. Después de todo, ¿qué es el éxito? Nietzche decía que el éxito siempre ha sido una gran mentira. Los artistas que componen esta colección llegaron a la Gran Manzana en busca de la verdad. De su propia verdad.

Algunos decidieron trasplantarse con el deseo de retarse: habían alcanzado fama y reconocimiento en su país, pero se sentían insatisfechos y hasta mediocres, así que decidieron probarse en otras latitudes.

Otros no pudieron ser profetas en su tierra: hasta hace unos años, México era una nación introspectiva y cerrada en donde las corrientes tradicionales del arte eran intocables y no había espacios para nuevas propuestas –sobre todo aquellas que tenían influencias extranjeras y rompían con lo que se creía que debía ser arte mexicano– de modo que tuvieron que buscar oportunidades fuera del país.

Algunos más llegaron cuando eran niños o se mudaron jóvenes para construir su carrera.

En cualquier caso, Nueva York, centro del mundo occidental, esa isla al mismo tiempo pequeña y gigante en donde la energía creativa burbujea como en pocos sitios en el planeta, escenario y plataforma de ideas, tendencias y proyectos, los marcó para siempre. A ellos y a sus obras.

En estas páginas el más famoso de los comediantes mexicanos cruza la frontera (con pasaporte), persiguiendo el deseo largamente postergado de ser actor dramático y director de teatro.

Una cantante de jazz se reinventa en Nueva York (y casi sucumbe en el intento).

Un arquitecto considerado apostata en su país levanta un rascacielos en Manhattan y se erige en el rostro más visible de una nueva arquitectura mexicana cuya principal característica es ser universal.

El líder de una generación internacional de pintores de fotorrealismo reafirma su fe en la representación pictórica, en tiempos en los que el arte conceptual parece invadirlo todo.

A golpes de audacia, una joven funda su propia orquesta y se convierte en la primera mexicana que dirige una orquesta en la Gran Manzana.

Cuando era un niño de cinco años asaltaba la cocina de su madre y colocaba los sartenes y las ollas en el piso para golpearlas con dos palitos chinos. A los cinco se enamoró de la batería del baterista de Led Zeppelin. Ahora, a los treinta y nueve, instalado en Nueva York, Antonio Sánchez es el mejor baterista de jazz en el mundo.

Una chica católica y conservadora nacida en la provincia mexicana sobrevive como Roxie Hart en el mundo descarnado y obscuro de Broadway.

Un niño sinaloense huye de la guerra de la revolución Mexicana y a los veintiún años, con los brazos y las piernas tiesas como una tabla, emprende una aventura que lo llevaría a ser considerado el mejor bailarín hombre en los años cuarenta y uno de los fundadores de la danza moderna que convirtió a Nueva York en la capital mundial de la danza.

Como dije al comienzo, éste es un libro de peripecias, una palabra derivada del griego peripeteia, que significa cambio súbito. Es un libro de perfiles construidos en el paso del tiempo, en el que la vida y la obra de estos artistas se vieron sometidas a virajes dramáticos que los harían ser distintos a lo que antes habían sido.

Todo por una Manzana es un recorrido por los inicios y momentos claves de transición en la vida de los hombres y mujeres que conforman esta colección y también arroja un poco de luz sobre la parte más íntima y desconocida en la vida de un artista: el proceso que lo lleva a crear, venciendo con frecuencia obstáculos, frustraciones y demonios internos.

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